Me avisaron de la mili por prófugo.
Me metieron miedo con eso.
Fui al campamento Benítez de Málaga y pregunté, pero no me detuvo la PM.
Me dieron un petate y un papel con la orden de presentarme en la estación del tren.
Tenía que estar el día señalado a la hora, o si no me irían a buscar.
Por entonces yo salía con Mamen, una chica de El Palo.
Era un jovencito de 18 años ya bastante espabilado.
Había hecho mis pinitos en Benalmádena Costa en las discotecas con mucho éxito.
Tuve buenas relaciones sexuales con extranjeras.
¡Triunfaba donde otros presumían de tener sexo!.
Yo sabía que mentían.
Y de tanto que presumían, fueron desapareciendo de las discos.
Sus familias se tomaron muy serio el asunto de trasnochar.
Servían el trabajo en el hotel y después para casita.
Y lejos de Benalmádena Costa, las discotecas y los hoteles, conocí a Mamen.
Eso fue meses antes de ser llamado a filas conocí a Mamen.
Y se dio la Matrix de dejarme calentar los cataplines todos los días esperando tener sexo con ella.
Fue la primera vez que tuve una amante que no era mi amante.
Ignoraba de quién era amante.
Me tuvo ardiendo siete meses en los que llegué a preguntarme qué hacía con ella.
Apenas había cumplido dieciocho años y mis reflexiones carecían de un fondo experimentado.
A pesar de eso, nunca di crédito a lo que me contaban las mujeres.
Tenía algo muy escondido de mi naturaleza a punto de explotar.
Mamen nunca sopesó que pudiera ser un incontrolable.
Su único objetivo desde el principio fue mantenerme sin probar almeja.
Según los expertos es una forma de control sobre mi persona, por interés.
Se le llama "anidar en la cabeza".
Me lo contó un chivato.
Las damas quieren anidar en tu cabeza como en la mía y que nunca lo olvides.
Para mí fue un tiempo que olvidé y nunca escribí sobre ello.
Que era un ligón de playa con éxito y sin darme cuenta me vi saliendo con una beata.
Llegué a pensar que era una gran amiga y que cuando me fuera a la mili me daría el amor que me corresponde.
Y no fue así. Me ocurrió como a muchos otros.
Si sales con mujeres y piensas en sexo eres un canalla.
Pero si ellas tienen amantes ocultos, eso lo consideran válido, está muy bien.
Me hago la idea de que los amantes eran muchos del barrio, incluyendo al cura.
Ese era el sexo secreto permitido por las madres a sus hijas, las novias de los soldados quintos.
Éramos chavales llamados por las fuerzas armadas relacionados con mujeres que nunca nos hicieron el amor.
Engañados por las mentiras de las madres dando validez a las relaciones sexuales de sus hijas.
Las controlaban.
Hoy día también.
Y quien pasa por el aro se convierte en un peón de ese tablero de ajedrez.
A mí me madre le picó muchísimo el beso que le di de despedida a Mamen.
Seguro que lo sintió desproporcionado.
Yo era un crío de dieciocho años con varias experiencias importantes de verano.
Y aún no había aparecido del todo mi yo incontrolable.
Me llevaron a León, hice el CIR y a los dos meses volví vestido de soldado.
¿Qué hizo Mamen desde entonces?.
Yo era consciente y estaba aprendiendo de esa experiencia tan frustrante.
Si Mamen pensó que no me daría cuenta estuvo muy equivocada.
La mayoría de las relaciones de chicas jóvenes son con hombres ya casados.
Guardan esos secretos porque son amigos de la familia y de la madre.
Cualquier soldado raso era víctima de caer en esa trampa del embarazo.
Convencí a Mamen para quedar con ella y tener relaciones.
¿Sabéis lo que me hizo?.
Cuando nos desnudamos en la playa para hacer el coito, de repente se cerró.
Me dejó allí tirado como un pordiosero y se fue a su casa con su madre.
Yo me fui a mi casa porque al día siguiente volvía a León.
Le escribí cartas y le escribí poemas.
Ella me contestaba hasta que un día se quejó con fuerza.
Sin darme cuenta había salido a flote mi yo incontrolable.
En las cartas acostumbraba a escribir su nombre con los dos apellidos de sus padres.
Pero llegó el momento que en el de la madre escribía Serrano.
No sé por qué.
Tampoco conocía a una chica apellidada Serrano 😂
Esto enfureció a la Mamen llorona controladora que se victimizó enérgica.
El apellido de su madre no era Serrano.
Mi yo incontrolable estaba haciendo de las suyas en la mili.
Lo de Serrano, surgió tal vez porque yo admiraba entonces la Torre de Serranos valenciana.
La dibujaba mucho en mis agendas donde escribía poemas.
Cuando acabé el servicio, volví y la llamé para que nos viéramos.
Nada más la tuve delante me echó un sermón y cortó conmigo.
La llamé pero no me volvió a coger el teléfono.
Un día me la encontré en la parada del autobús y se enfureció de verás.
Tenía preparada una gran artillería.
Me puso a parir delante de toda la gente mientras yo estuve callado sin decir palabra.
Reflexionando, mi yo incontrolable se dio cuenta que ella esperaba haber anidado en mi cabeza.
Así que sí charlatanería no era otra cosa que el deseo de ejercer el control sobre mi vida.
Mi hermosa novia de la mili que nunca llegó a ser mi amante quiso controlarme.
Quizás pensó que me plegaría a sus exigencias.
"Sí, amor, te quiero platónicamente y no volveré a llamar Serrano a tu madre".
"Sí, cariño. Lo haremos cuando tú quieras y cómo tú quieras, a tu manera y con los amantes que ya has tenido".
Pero mi yo incontrolable se quedó callado, cruzó el paseo del parque.
Miró para la parada del autobús con frialdad y me llevó a bañarme a la playa.
Muchas gracias, yo incontrolable.
No me abandonaste tampoco frente a las que consiguieron anidar en mi cabeza 🤯
Mamen para mí fue un experimento.
Aún recuerdo cómo huyó a la hora de follar.
Yo solo era el observador.