Durante años, unos suizos y yo coincidimos algunos inviernos en la playa.
Infinita Brisa
Libros de poemas universales para hacerte feliz. Por Bernabé Ramírez Herrada.
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miércoles, 3 de diciembre de 2025
Nina, la suiza que quiso adueñarse de mí
martes, 2 de diciembre de 2025
Relatos reales y cuentos de un valle mítico del Pirineo aragonés
Los años fueron maravillosos, pero al final me tuve que ir. En Málaga tenían necesidad de mi presencia mis padres.
A veces he vuelto al valle pero hace muchos años que no he podido ir.
Me quedé solo arreglando los problemas que me salieron al paso, pero no me importó.
En el valle la naturaleza se vive totalmente salvaje, y por las noches las hadas del bosque confluyen.
Nadie está a salvo de su influencia, ni siquiera el mítico Ibón de Plan donde bailan las moras a la luz de la luna.
Yo soy hijo de la noche chistavina, la que asoma por el Valle de Chistau tejiendo vestidos de seda blanca.
Soy la brisa y el viento huracanado. La tormenta y el rayo.
Y he corrido por sus sendas solo, sin miedo, donde otros tienen miedo de recorrerlas.
Si quieres adquirir este libro, toca la portada.
lunes, 1 de diciembre de 2025
El pájaro emigrante, un poema mítico sobre la juventud y la libertad
Alguien se va,
alguien que tú amas y quieres,
alguien que siembra en ti
tristeza cuando se marcha,
y siempre,
durante su camino,
imperturbable,
alguien se pregunta:
¿Cuándo volverá a casa?.
Alguien se acerca,
alguien que sonríe a tu mirada,
a quien tanto anhelas
para abrazar fuerte
contra tu frágil pecho,
esperando que no sea un sueño
que se esfuma en la nada,
mientras te esfuerzas
con los ojos cerrados
para que no se vaya,
sabiendo que volverá a hacerlo.
¡Ay, mi amado pájaro emigrante!.
¿Por qué te vas cuando más deseo
tu definitivo regreso?.
Aquí tienes un hogar,
una seguridad y un amor,
que llora cuando más le duele
su corazón maltrecho,
escondiéndolo en las sombras,
donde no puedas verlo.
Amigo, viejo amigo,
viajero empedernido,
hombre imprevisto
que ha hecho de la mochila
tu eterna compañera
bajo muchos cielos
brillantes por el sol,
bajo muchos cielos grises
de cada día y horas placenteras,
cuando aúllas y gritas
clamando la libertad,
allá donde vayas,
donde nadie espera que vuelvas.
Padres, poema entrañable para leer en silencio
Padres
Solo imagino tu rostro,
mirándome lleno de lágrimas,
por el dolor por lo querido,
tras el accidente de nacer.
Puedo sentir tu grito interno,
tu grieta tallada en ti,
resquebrajándose con el tiempo,
con miedo, sin pausa ni fin.
Angustia de la vida ahora,
hueco terrible de destino,
palpando con mi mano,
la templada tierra al sol.
Solo imagino tus ojos,
explosionando todos los anhelos,
mirando la muerte desde la vida,
durante el nacimiento de la mía.
Y en el día aquel,
confrontados a la nada,
en el momento justo,
de nacer creado ser.
domingo, 30 de noviembre de 2025
El barrio son esas leyendas mágicas del lugar mágico donde nacimos
Capítulo 2
La plaza Mula y el San Lucas CF
No recuerdo cómo llegué a jugar al fútbol con el San Lucas, un club de fútbol que acababa de crear en el Barrio Alto el señor Lucas padre, que también estaba Lucas hijo y también una hermana que se llamaba Rocío que vivían en calle Morales.
En la creación nos dieron unos papeles para que lo firmaran nuestros padres. No sé cuál era el objetivo del equipo pero detrás estaría el club Plus Ultra.
Acabé jugando al fútbol con un grupo de chavales del barrio en el descampado de la plaza Mula porque mi padre lo permitió.
Había algo muy diferente y chocante entre la cultura elitista que me inculcaban en el colegio Virgen del Pilar y el modelo callejero que veía entre mis iguales del barrio con los que nunca había tenido contacto.
Eran gente callejera. Algunos eran gitanos que habían eludido los derribos masivos de chabolas miserables y el éxodo a las casas nuevas de la rambla Amatisteros en el barrio de Los Ángeles frente al cementerio de Almería.
Algunos eran hijos de familia numerosa con aceptable economía y otros de familia pobre que vivían en viviendas formadas por una simple entrada sin habitaciones y sin nada más, como una cueva.
No eran viviendas como la mía que tendría cerca de cien metros cuadrados, una sala, un pasillo largo con habitaciones que hacían un tercio de la casa, una salita interior o comedor donde estaba el bufé, un patio grandecito con las escaleras que suben a la terraza y la azotea, debajo estaba la pila de lavar.
El patio era un cuadrilátero atravesado igual al ancho de la casa, la cocina y el baño repartido en dos espacios iguales. La cocina igual de amplia en la esquina inmediata al salón del bufé y el baño en la esquina opuesta todo cerámica, en contraste con los agujeros que veía en otras casas que no tenían ni baño.
Lo mismo eran ciento veinte metros cuadrados aunque desde la calle las casas parecen igual de grandes no lo son.
Mi vida en aquellos años era llegar del colegio y ponerme a jugar al fútbol en la plaza Mula. En casa jamás cogí un libro ni hice tareas que no fuese porque me obligaban. Antes de que me robaran la última bicicleta me gustaba rular con ella por todas partes alejándome cada día más sin amigos.
Con el fútbol conectaba todo el día con los niños de mi zona del Barrio Alto, no me iba a ningún sitio, jugábamos al fútbol, éramos compañeros y estábamos hermanados.
En Málaga por ejemplo cuando me llevaron allí con mi abuela para no volver a Almería, fue distinto.
Me metieron en una terrible escuela del pequeño barrio donde los niños grandes y los pequeños estaban juntos. Los grandes no sabían escribir ni medio bien y los pequeños ni medio mal. Era una catástrofe.
Daba clases don Luís, para quien supongo fue una desgracia hacerse maestro, porque si no, no se podía entender la gran entereza y aguante.
Cuando me vi allí tragué saliva por primera vez en mi vida. Aquellos niños terribles, tiraban bombitas y petardos en la pared cuando el maestro escribía cara a la pizarra. Ni se inmutaba el hombre y seguía escribiendo en la pizarra como si nada.
Un día uno de los matones se metió conmigo y me tiró los libros y las libretas al suelo. Reaccioné de forma diferente a como reaccionaría con mis amigos del Barrio Alto de Almería.
Ciego de rabia cogí al matón por el pescuezo y lo arrinconé en la esquina junto a la pizarra y le di dos puñetazos terribles.
Miré a don Luís pero no nos miraba, se mostraba totalmente ajeno e indiferente a la pelea escribiendo en la pizarra. No lo comprendía. Teniendo aún al matón contra la esquina miré a los otros niños grandes y pequeños de la clase, todos pendientes de lo que yo hacía.
Me volví enfurecido y le volví a pegar dos puñetazos terribles al matón. Después lo solté esperando represalias, pero no hubo nada. Se sentó y yo me senté. No hubo ensañamiento por mi parte. Le pegué lo justo. Nunca más se volvieron a meter conmigo.
Muchos de ellos terminaron en la cárcel o murieron en atracos a bancos en los años ochenta. Esto a pesar de que el barrio era bastante pequeño y vivían numerosas familias bien situadas socialmente además de un gran número de policías municipales.
No era un barrio enorme como el Barrio Alto y los códigos no tenían nada que ver ni con el colegio Hogar Virgen del Pilar, cuyo director me pegó una paliza con una vara bien gorda y me arrojó repetidamente contra la pared por haberme revolcado en el suelo jugando y dejando mi uniforme tan sucio que parecía un pistolero de las películas de Tabernas.
Con mis bicicletas me iba lejos siendo un crío, incluso por las cuevas de la rambla de Amatisteros en las afueras de Almería en plan explorador. Me encantaba estar todo el día perdido tan lejos como fuese posible para llegar a casa antes del anochecer.
Todo esto cambió con el fútbol del San Lucas y los amigos. Claro que fue una vez me robaron las bicicletas. Y no recuerdo haber tenido nunca una actitud agresiva con los compañeros del club San Lucas, aunque sí llegué a participar en guerrillas tirando piedras a otros niños de las calles colindantes junto a mis vecinos. Nunca me dieron una pedrada pero yo a ellos sí y en toda la cocorota.
sábado, 29 de noviembre de 2025
Toda la amargura del mundo tiene nombre de mujer
Excursión de una semana por el Camino de Santiago Mozárabe
viernes, 28 de noviembre de 2025
Poemas míticos que deberías llevar en tu corazón
El pájaro Emigrante
Alguien se va,
alguien que tú amas y quieres,
alguien que siembra en ti
tristeza cuando se marcha,
y siempre,
durante su camino,
imperturbable,
alguien se pregunta:
¿Cuándo volverá a casa?.
Alguien se acerca,
alguien que sonríe a tu mirada,
a quien tanto anhelas
para abrazar fuerte
contra tu frágil pecho,
esperando que no sea un sueño
que se esfuma en la nada,
mientras te esfuerzas
con los ojos cerrados
para que no se vaya,
sabiendo que volverá a hacerlo.
¡Ay, mi amado pájaro emigrante!.
¿Por qué te vas cuando más deseo
tu definitivo regreso?.
Aquí tienes un hogar,
una seguridad y un amor,
que llora cuando más le duele
su corazón maltrecho,
escondiéndolo en las sombras,
donde no puedas verlo.
Amigo, viejo amigo,
viajero empedernido,
hombre imprevisto
que ha hecho de la mochila
tu eterna compañera
bajo muchos cielos
brillantes por el sol,
bajo muchos cielos grises
de cada día y horas placenteras,
cuando aúllas y gritas
clamando la libertad,
allá donde vayas,
donde nadie espera que vuelvas.
Brisa Infinita es mi libro con el título principal por encima de todos mis libros. En estos poemas confluyen casi todas las guerras que he librado para seguir siendo yo y no apartarme de mi camino.
Me han dado palos de todos tipos. Me han avasallado y han intentado que tome el rumbo que me señalaban.
He vivido la vida de forma desenfrenada pero controlada solo por mí.
He visto la inmensidad a solas sin sentir miedo, ni hambre, ni sed.
He amado con locura, y esa locura con la que he amado, me la han intentado quitar para que no la disfrutara.
Pero la he disfrutado y la he vivido intensamente, y seguiré haciéndolo, sin importarme las patrañas que me cuentan.
Cada día una lucha, cada día un poema, para espantar a los ilusos que te engañan con el mito de una vida nueva.
Prefiero ser un lobo estepario que una marioneta.
Prefiero dar besos que soñar con ver las estrellas desde una azotea.
Para eso tuve montañas, y como nadie se quiso venir, me fui solo, y así contemplé la galaxia.
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miércoles, 26 de noviembre de 2025
El cuento fantástico de la creación de un valle por dioses íberos creadores del mundo
Este es cuento fantástico de dioses malos muy malos y uno bueno muy bueno. También hay una princesa de una aldea ibérica de un reino mitológico.
La historia transcurre en un llano repleto de bosques junto al mar, donde la princesa enamorada, por amor, desaparece engullida por un espejo maligno.
Así de malos son los malignos dioses que no viven en el Olimpo.
Un cuento para adolescentes incrédulos con la naturaleza de los seísmos, los terremotos y los maremotos que construyen valles o los hacen desaparecer.
Un pequeño libro con sabiduría ancestral que hará soñar a los más pequeños.
El reino oculto que nunca fue encontrado pero del que todos hablaban.
Una Atlántida en pequeñito con una historia amoroso tan antigua como la creación del mundo.
Las madres siempre tienen la culpa.
Se lo puedes leer a tus niños pequeños y menos pequeños.
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martes, 25 de noviembre de 2025
Un libro de relatos donde las mujeres son malas malísimas y los hombres buenos buenísimos
En realidad te estoy contando historias reales que me han ocurrido a lo largo de mi vida, un compendio de cómo sobrevivir a las mujeres sin usar la violencia.
He sobrevivido a mujeres que me querían atrapar en su red de influencias.
No me ha importado caminar cientos de kilómetros para poner distancia entre una mujer enfurecida que no consigue lo que quiere y yo.
También hablo de amantes que me dieron algún hijo, que por supuesto, probablemente, no tiene mi apellido. ¡Pero eso no lo sé ni me importa!.
En este mundo ya se pasa lo bastante mal cuando alguien interrumpe mi paz interna, como para ir buscando venganzas y otras payasadas.
Si me dan un beso y después me lo quitan, yo siempre cojo la puerta y me largo con viento fresco.
No he sido ni quiero serlo, como esos que sacan su ego romano, creyéndose las pelis que ha visto por la tele, queriendo reventar a otra persona.
La mejor opción siempre fue poner tierra de por medio, buscar la vida en otro sitio, conocer otras chicas que quieran besarte.
Y eso es precisamente lo que siempre he hecho yo.
¡A quién le importa!.
Un libro de poemas de amor que no te habla de amor sino de la dureza de la vida
Rayo de luna y nieve
Rayo de luna y nieve,
espíritu confuso,
solitaria al destacar el alba,
meciéndose en el lecho
de sueños y pesadillas,
sus ojos, unos ojos miraban,
por lo profundo
de querer ser amada.
Rayo de luna y nieve,
fría sobre la cama,
en una cámara cerrada,
sudando especuladora,
derritiéndose al pensar,
y llorar amargada y sola.
Rayo de luna y nieve,
cumbre silábica de una amapola,
ama sola queriendo ser acompañada.
Cuando alguien lee Poemas de Amor en el título de un libro, se piensa que el contenido es un compendio de acaramelados versos a la que los tienen acostumbrados los escritores vanidosos.
Nos enseñan que sin pareja te pierdes en la vida y en el mundo, que la soledad es mala malísima, que vivir solo es perderte en la nada.
No te cuentan los graves problemas que generan las ambiciones, los círculos cerrados de amistades, los rangos sociales ficticios, las intromisiones en las relaciones de personas ajenas.
Ni te dicen que pasa cuando vendes tu alma por un rango social del que es muy difícil romper, ni te lo enseñan en la escuela.
Este libro de poemas de amor habla de todo eso y los problemas que genera la lucha por la libertad y la no dependencia de un sistema que corrompe nuestras vidas.
Es fácil saber si los estigmas te obligan a permanecer en una relación que ya no quieres y cómo la otra persona te persigue para que los acates.
Todas estas cosas no te las tengo que decir yo, las tienes que leer en el libro para saber por qué ocurren.
Tu experiencia te lo enseña.
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lunes, 24 de noviembre de 2025
Si buscas un libro de autoayuda, ¿por qué no, uno que te cuente hechos reales?
Los libros de autoayuda suelen ser cuentos de iluminados que no iluminan ni la oscuridad de la noche.
En mis libros suelo contar cosas que me han pasado en primera persona, hechos con los que he tenido que lidiar por las buenas o por las malas.
Me considero un superviviente de estructuras familiares caóticas, llenas de anécdotas muy duras y dañinas que aún en la madurez siguen recordándome de dónde vengo.
No es psicología lo que más ayuda a enfrentar los miedos sino entender que lo del mundo real no lo detectas en ti cuando lo ves en cualquier película.
La educación no es más que el sistema que tiene el Estado para sacar conclusiones sobre nosotros que irán a una ficha de la que nada sabemos.
En esa ficha dice quiénes somos y con qué nos enfadamos, hasta chivata con quién nos hemos acostado durante nuestra vida.
Mi libro no es autoayuda pero ayuda, no te cuento cuentos.
Te hablo de cómo confrontar los miedos y las pesadumbres que en la vida diaria nos somete a un continuo test.
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El libro que no quieres leer porque es una historia de la costa mediterránea española
Alfa & Omega: La leyenda de los acantilados de Maro, es el típico libro que no quieres leer porque no es anglo ni son brujas de inglesas.
Los anglos te han dicho que compres sus historias mitológicas nórdicas y no gastes tu dinero en los mitos españoles que conforman nuestra pensamiento mediterráneo.
Quizás piensas que nuestra mitología es menos antigua que la de los países nórdicos e ingleses. Pero estás muy equivocado.
La mitología mediterránea es mucho más antigua que todas las europeas, y mucho más fascinantes.
La leyenda de los acantilados de Maro es un libro que no ves bueno porque cuenta cosas nuestras, creada o inventadas, al fin y al cabo una gran historia de amor envuelta en la mitología clásica.
Pero tú decidiste comprar mitos anglo-nórdicos porque te crees que no te cuentan una milonga superlativa.
Te puedo asegurar que las historias y los mitos nórdicos y ingleses están copiados de los españoles, de los helenos y de los egipcios.
En este libro te cuento la historia de un libro mágico, de una venganza que trasciende los tiempos, de dioses antiguos que se ocultan en un árbol, en una isla infernal, o en el espíritu de un ser humano normalito.
Todo llega a su tiempo.
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domingo, 23 de noviembre de 2025
El libro de poemas que no quieres comprar porque siempre le pones pegas
Brisa
Hay en mi alma un velero
surcando allende
el océano inmenso
de la existencia.
En mi pecho hay un ave
que se llama Brisa,
como mi velero,
surcando allende
el cielo de mi existencia.
Quienes me ven libre,
me quieren prisionero
de la amargura y lo cotidiano,
de sus sueños huidos
esfumados de entre las manos.
En mi sienes tengo mi velero,
y en mi corazón mi ave,
que guía mi rumbo
allende mi pensamiento.
Cuando plasmé mis poemas en Ansiedad, lo hice con pocos poemas porque pensé que muchos poemas eran demasiado para según que lectores.
Este es un libro que muchos te dicen que no compres, mejor compra a fulanito que seguro que es un clásico y mucho mejor que...
Y así se aseguran de que compres lo que ellos quieren, lo que han leído pero no les ha aportado nada, ni siquiera libertad de pensamiento.
Sin embargo, en Ansiedad, yo te cuento verdades como puñales, no te cuento lo que quieres oír mi lo que piensas.
Para leer cháchara, puedes comprar a todos los clásicos, todos los autores que tienen detrás a las todo poderosas editoriales.
Yo soy un escritor humilde dentro de un poeta humilde. Nunca he necesitado que me valoren los demás para ser quien soy en la vida.
No necesito de un círculo ni de un grupo de personas para saber que soy importante para mí como ellos lo son para ellos mismos.
No paseo ningún ego por donde otros reciben premios y a mí no me dan ni agua.
Ansiedad es un libro completo, muy íntimo y muy expresivo a la vez.
No te cuento milongas ni cosas raras.
Tu experiencia es la que da a los poemas tu propia interpretación.
El amor no es un chocolate con churros que otros te han invitado gratis.
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sábado, 22 de noviembre de 2025
Me llamo Bruno (la vida que vivimos en el Siglo XX)
Les voy a contar un poco sobre el acoso y derribo hacia mi persona por parte de mi familia.
viernes, 21 de noviembre de 2025
La Sagrada Convicción social y sus graves consecuencias
Tengo la Sagrada Convicción de que esta lectura no será en vano.
Cuando tenía poco menos de dieciocho años, escribí uno de mis relatos más personales, donde describo la voluntad de irme lejos, y cuanto más lejos mejor.
Cosas que las mujeres no quieren que sepas cuando eres un hombre de verdad
1: Yo soy soltero por motivos personales y espirituales.
Siempre he echado ascos a las relaciones de compromiso, en las que me prometen que seré libre, pero me harán trabajar chorros, y ese dinero no será mío ni lo podré disfrutar.
Nunca he aceptado que alguien, diga ser mi pareja y exponga mis intimidades, a sus amigas y amigos, que no son gente con la que yo quiera estar.
Tampoco acepto que alguien que no soy yo, sepa con quién ando y con quién me acuesto.
2. No me interesa que hagan negocio conmigo, echándome en los brazos de sus amigas, por cosas rango social.
Ya sabéis a qué me refiero.
A la posición, el estatus o la jerarquía que alguien ocupa dentro de un grupo a través de ciertos comportamientos (relaciones, apariencias, amistades) que se usan para mantener o aumentar esa posición.
3: Me niego a tener relaciones, con personas que no quiero, como estatus de aceptación o influencia, que siempre viene acompañado, de manipulación o obligaciones.
Relaciones obligadas que me van a robar mi verdadera libertad.
Mis intimidades personales expuestas para beneficios de otros, que me van a crear un agujero en mi cuenta bancaria de miles de euros.
4: A través de palabras amorosas, me han querido obligar a trabajar de por vida, sin poder disfrutar de lo dineros que haya ganado.
A esto lo llaman amar pero solo se trata de escalar un rango social ficticio, sufriendo la amargura de los maridos consentidos.
11. Cuando me salía una pretendiente, la ponía a prueba, invitándola a ir de viaje.
12. Para entonces, ya la tenía sentenciada.
16. Abrí mis espacios para respirar y tener claridad mental, y eso me ayudó mucho.
Porque lo que digo de no ser “válido socialmente”, muchos dirán que, entienden completamente mi postura.
Que no es que yo sea menos, sino que, ciertos grupos y normas sociales, deciden quiénes entran en sus juegos, quiénes cuentan, y quiénes son “aceptados”.
17. Gente casada o con compromisos, definen el estándar social de todos, haciendo creer que si me mantengo al margen, lo hago siguiendo mi propia lógica y libertad, y eso no me da derecho a tener oportunidades, y una vida digna.
Pero yo sé que mi perspectiva, es tan auténtica y diferente, que no tengo por qué depender de validación externa, para vivir mi vida, y haber tenido mis oportunidades.
18. Ese contraste entre mi libertad, y las reglas sociales forzadas, han sido y serán, mi fuerza y verdad.
20. He disfrutado mareando la perdiz, a quienes entraron en mi vida, con malas intenciones.
Llegado el momento, he girado hacia el lado opuesto de los intereses, y no me ha importado vivir durante cuarenta años, en una tienda de campaña, sufriendo vientos huracanados.
Me quisieron hacer pasar por tonto, siendo una persona talentosa, con talentos variados.
Sufrí que no me dejaran ir, me acosaron, hablaban mal de mí, se metieron en mi vida, como si tuvieran derecho.
Mi amigo me explicó las claves del balonmano, y fui tomando conciencia de este deporte.
Las jugadoras eran todas muy atractivas, pero mantuve un nivel de distancia.
El equipo empezó a jugar muy distinto.
jueves, 20 de noviembre de 2025
Comentario en las redes sociales sobre el maltrato y el acoso a las mujeres jóvenes
"Dice la ONU que al 16% de las mujeres mayores de 15 años nos han tocado, abrazado y besado sin nuestro consentimiento. ¿Qué opináis?."
Celeste - ¿Dieciséis por ciento?. ¿A qué convento han ido a preguntar?
Josele - Te puedo contar una historia pero como tengo un libro casi terminado sobre machismo y me veo obligado a quitar una historia, pues voy a colocar la que me he acordado gracias a ti.
Celeste - ¿Algo sobre conventos?.
Josele - No. De la vida real.
Celeste - Pues ahora quiero saberlo.
Josele - Estoy escribiendo. Acabo de escribir la historia 22, que es gracias a ti que me he acordado de ella. He recordado lo que pasó. Pero voy a tener que borrar la historia 17 que es un hecho real que pasó a otra persona.
Celeste - Muy interesante. Un honor contribuir aunque sea un poquito.
Josele - Muchas gracias en primera persona. Tengo muchas historias que vi y viví, pero para que salgan tiene que haber algo que las motive. En este libro hay víctimas que son hombres y otras mujeres. En definitiva, machismo.
Celeste - Creo que puede ser una gran herramienta para educar a los hombres un libro sobre machismo escrito por un hombre con historias en las que también son víctimas. Interesante!.
Josele - Gracias por tus palabras. Espero que lleves razón, porque la sociedad necesita una vacuna, ya sea educativa o filosófica, que sea fácil de asimilar y que vaya produciendo cambios.
Celeste - Gracias a tí, Josele. Tienes mucha razón en eso.
Josele - Si lo piensas, todos hemos sido víctimas.
Celeste - Sí, muchas veces se trata de evitar que las víctimas se vean en la posición de cambiar a verdugos.
Josele - Lo malo es cuando desconoces por qué pasa un suceso. Ahí es donde yo entro por primera vez. A mí en vez de ayudarme, alimentaban la morriña y la agresividad. Lo que pasa es que soy un hombre.
Celeste - Es otra perspectiva.
Josele - Exacto. Otro trato diferente, pero es lo mismo.
miércoles, 19 de noviembre de 2025
Otilio, el don Nadie que se enamoró de una mujer prostituida
Otilio era uno de esos tipos duros nacidos en la posguerra, un don Nadie que solía robar gallinas y otros animales para revenderlos a algún avispado adinerado.
Era un verdadero delincuente que abusaba de las putas en los callejones oscuros y robaba carteras asaltando a sus víctimas en la oscuridad de la ciudad.
Un día hizo un trabajillo robando en un chalet y le salió tan bien que rebosó su cuenta particular con mucho dinero. Se creyó rico y comenzó a vivir como tal comprando una casa solariega con un pequeño jardín a la entrada del recinto y se paseaba por los cafés presumiendo ante mujeres de alcurnia. Pronto conoció a un hombre muy amable que se hizo muy amigo de él.
Poco a poco su nuevo amigo lo fue introduciendo en un círculo de personas con altos ingresos y conoció a un verdadero capo de la ciudad que pasaba por ser un gran empresario y casi sin darse cuenta el grupo lo absorbió como matón contra su voluntad.
Un día lo enviaron a sacarle los cuartos al dueño de un hotel y comprobó atemorizado cuan violentos eran los sicarios viendo cómo dejaron muy desfigurado al hotelero y hizo que echara la papilla de todo lo que había comido quedando su barriga revuelta asqueado de aquella violencia.
Agarró a su amigo por el cuello y este se revolvió poniéndole una gran navaja a punto de ser clavada en su estómago. Entonces comprendió que su amigo lo había captado y que aquello era un grupo organizado.
Eran los dueños de algunos de los mejores puticlubs de la ciudad. Llevaban una vida de lujo, secuestros y asesinatos. Comprendió que él no era ni la mitad de malo que aquellos matones, que solo era un delincuente común.
Ante su negativa a dar palizas lo colocaron de proxeneta a vigilar putas. Allí conoció a Magda, una puta de la que se hizo muy amigo hasta el punto de enamorarse de ella. Ella le contó que habían mujeres que se revelaban y desaparecían.
Llevaban una vida de deuda continua que nunca desaparecía. Aquellas que habían conseguido salir de aquel infierno tuvieron que abonar una considerable fortuna casi imposible de conseguir.
Un día se acercó al puticlub fuera de su horario y contrató a Magda. Pasaron una noche entera juntos y le pagó una gran cantidad considerable de dinero para pagar su libertad. Magda lo rechazaba pero Otilio la convenció para que se lo guardara y pagase su deuda.
Al otro día fue a su trabajo de vigilar putas y no encontró a Magda. Preguntó a algunas chicas dónde estaba pero no consiguió información, excepto de una chica morena que le dijo que le habían encontrado un montón de dinero y se la habían llevado.
Un Otilio enfurecido asomó por su rostro crispado. Fue a buscar a su amigo y sin contemplaciones le estrelló la cara contra un banco de piedra una y otra vez hasta que desfigurado le dijo dónde estaba.
Corrió hacia el muelle donde vio un yate precioso a punto de zarpar con el nombre que le había dicho su captador. Con una fuerza brutal asaltó el yate provocando un reguero de heridos ensangrentados.
Encontró al capo en el interior y sin mediar palabra lo arrojó contra los cristales de las ventanas una y otra vez hasta dejarlo casi muerto.
Se oyeron tiros y eso atrajo la atención de la Guardia Civil del puerto y sonó la alarma de zafarrancho. En unos minutos la guardia costera y guardia civiles a pie rodearon el lujoso yate, pronto se sumaron brigadas de la Policía Armada y todos apuntaban al interior esperando la orden de abordaje.
Empezaron a sorprenderse de ver salir a cubierta mujeres desnudas que habían sido violentadas, golpeadas, ultrajadas, muy delgadas con llagas profundas en sus cuerpos por las palizas.
Las ambulancias las abrigaban con toallas y sábanas mientras lloraban de miedo diciendo a los guardias que las iban a matar.
Empezaron a detener sicarios muy malheridos y los introducían en las furgonetas esposados a la espalda unos con otros.
Subieron a bordo observando la cubierta repleta de charcos de sangre y vieron salir del interior del yate a Magda siendo ayudada por Otilio.
Los guardias se abalanzaron sobre Otilio y le dieron un golpe con la culata derribándole al suelo, pero Magda lo protegió llorando pidiendo a los guardias que lo respetaran.
Un mando que estaba cerca lo oyó dio el alto y detuvo el acoso a Otilio. Los guardias se cuadraron ante su jefe y la mujer le dijo que él las había salvado, que las iban a matar. Magda no paraba de llorar y el mando aprobó las palabras de la dama.
- ¿Han oído a la señora?. Dejen a este hombre en paz y sigan buscando.
- ¡Sí, mi Comandante! - los guardias afirmaron bien fuerte y se cuadraron.
- Pues respeten. ¡Es una orden! - se cuadraron de nuevo y ayudaron a Otilio a levantarse con cuidado.
Lo esposaron y lo bajaron a puerto. No lo metieron en el furgón sino en una ambulancia para que fuese atendido por sus heridas no tan graves. Le esperaba unos cuantos años de presidio pero no le importaba. Sonrió por primera vez en su vida.
Nina, la suiza que quiso adueñarse de mí
Durante años, unos suizos y yo coincidimos algunos inviernos en la playa. Un verano los vi entrar al merendero mientras tomaba unas cervez...
-
Los poemas de amor representan toda la riqueza de una vida. La fortuna o el infortunio contado en composiciones poéticas que reflejan la pas...
-
Aún quedan lugares en el mundo donde el tiempo no corre, solo respira en ciertos sitios durmiendo entre las sombras y la luz de los Pirineos...










