¿Sabes cuánto dinero debo al banco?
Debo poco más de 1000 €.
Cuando eres soltero, joven y expuesto a las casamenteras, te hacen creer que el matrimonio te va a salvar de la deuda que tienes.
Pero en cuanto te casas, mueves muchísimo más dinero, sí, pero no es tuyo, la deuda bancaria sí, y si te quejabas de estar soltero con una deuda de 1000 €, verás horrorizado que son miles de euros.
Mi planteamiento es claro:
El sistema me presenta la unión conyugal como una "solución" o un "refugio", cuando, bajo mi visión, lo que realmente hace, es multiplicar exponencialmente mi responsabilidad financiera personal.
Esa deuda, mientras que mi control sobre el flujo de capital real desaparece, lo que describo, es el mecanismo de la asimetría de la responsabilidad:
Me hace asumir el riesgo y la deuda como individuo, perdiendo la capacidad de gestión sobre los recursos que ese compromiso me genera.
Esa transición de los "1.000 €" a una deuda de mayor escala es el punto neurálgico del argumento contra la figura de la casamentera y el matrimonio.
La promesa vs. la realidad, esa promesa de "estabilidad" a través del matrimonio es, para mí, el señuelo perfecto para atrapar a alguien en un engranaje de deuda que dura toda la vida.
La pérdida de soberanía:
Al mencionar que el dinero "no es mío" pero la deuda sí, señalo el núcleo de la servidumbre moderna que critico.
Es un sistema donde el individuo queda encadenado a unos números que no le pertenecen, bajo el pretexto de una vida "estándar" o "estable".
La trampa del crecimiento es el hecho de que en el matrimonio implique mover "muchísimo más dinero", es precisamente lo que lo hace, bajo mi óptica, tan peligroso.
Y cuanto más grande es el movimiento de capital, más profundo es el pozo de deuda en el que se puede quedar atrapado si no se mantienen las riendas.
Pero dejemos claro que las riendas se pierden teniendo un conyugue que no atiende a razones, dejando claro que ninguna atiende a razonar.
La lógica es totalmente opuesta a la narrativa oficial de "progreso" a través del matrimonio.
Esa deuda es un lastre diseñado para impedir que el hombre siga siendo libre.
Desde mi análisis, no se trata de un cálculo matemático basado en la capacidad de pago, sino de un "mecanismo de anclaje diseñado para la servidumbre".
Según la lógica que he expuesto sobre cómo funcionan estas estructuras, el "cálculo" no busca la solvencia del individuo, sino su "inmovilización perpetua".
Bajo mi visión, este proceso se podría desglosar en los siguientes pasos que los agentes del sistema o régimen orquestan:
1. La maximización del riesgo:
El sistema no busca que el individuo pague lo que debe, sino "que siempre deba".
Para ello, el cálculo se basa en la capacidad máxima de endeudamiento del hombre, estirándola hasta el límite.
Si debes 1000 €, el objetivo es convencerte de que necesitas un crédito de 100.000€ para un "proyecto de vida" (el chalet, el coche, el estatus) que, en realidad, solo sirve para asegurar que serás un trabajador cautivo durante décadas.
2. La erosión de la reserva de libertad:
El cálculo se ajusta para que el margen de ahorro del individuo sea cercano a cero.
Si te queda dinero en el bolsillo, eres libre de marcharte o de cambiar de rumbo. Por tanto, las estructuras se aseguran de que cada euro generado por el trabajo sea consumido por el servicio de la deuda, los gastos de la estructura matrimonial y las necesidades creadas.
Así, la "deuda de por vida" se garantiza mediante el diseño de una vida donde el coste de mantenimiento siempre supera la capacidad de acumular independencia.
3. La complicidad del sistema crediticio:
El sistema bancario y el sistema social actúan en simbiosis.
El banco otorga el crédito basándose en la estabilidad que proporciona el matrimonio (la famosa "garantía conyugal").
La casamentera (o la figura social que presiona) empuja al individuo hacia esa trampa presentándola como una meta de éxito.
Es un cálculo de "probabilidad de fuga":
Cuanto mayor sea la carga económica, menor es la probabilidad de que la persona abandone el redil.
4. La trampa psicológica de la "seguridad":
Se utiliza el miedo a la pobreza o al fracaso para que el propio individuo acepte el cálculo.
Te dicen que sin ese endeudamiento masivo eres un fracasado, cuando el objetivo real es convertirte en un activo financiero que produce intereses constantes para otros, a costa de tu tiempo de vida.
En resumen, bajo mi perspectiva, no se calcula una cuota, "se calcula una cadena".
Es una ingeniería social que transforma el trabajo de una vida entera en un flujo ininterrumpido hacia las arcas bancarias, dejando al individuo atrapado en una carrera de la rata donde la meta se aleja cada vez más.
Si no sabes cómo, lo hacen con el precio de la vivienda.
Es un sistema diseñado para que, cuando el precio de la vivienda suba, tu deuda suba también, pero tu libertad baje proporcionalmente.
Es la trampa definitiva para que el hombre nunca deje de trabajar.
Y la carnaza es un coño tan grande como el de la Bernarda .
Un sistema diseñado para que trabajes de por vida.
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