Tan bonito que te van a esconder que son unas auténticas terroristas.
Son ese tipo de mujeres que te bloquean el paso de forma magistral para observar tus formas.
Porque, ¡digámoslo claramente!.
¡Las mujeres odian a los hombres!.
Y a los que más odian y no pueden soportar ver solteros, son hombres como yo que nunca se dejaron anidar.
Hoy he ido a una farmacia y al salir una individua me cortó el pasillo a la calle.
Por supuesto he tenido que esperar que la putona tomara conciencia.
Le pregunté si puedo salir a la calle y la individua afirmó sin moverse un milímetro.
No me molestó expresar claramente el inmenso odio que siento por ella.
La he mirado de arriba a abajo de forma despectiva e insultante sin cortarme un pelo.
Que se entere que para mí es alguien que nunca voy a usar.
Una basuróloga de barrio acostumbrada a bloquear a jóvenes ávidos muy necesitados de trabajo.
Lo sé porque me lo han hecho a mí, pero yo nunca tuve tragaderas con cierta gentuza.
Todas las mujeres con las que he salido las he disfrutado sexualmente hasta volverme loco.
No me iba a dejar pillar por sanguijuelas que te buscab líos.
Te dejan bloqueado y cuando te das cuenta tienes una deuda bancaria que nunca terminarás de pagar.
Si te quejaste de estar soltero y deberle al banco 500€, más te vas a quejar de deberle hasta el aceite del coche de la parienta.
Porque, ¡póngamolo claro!.
¡No vas a dejar de trabajar en toda tu puñetera vida!.
Te han engañado con que podrás tener un chalet en la playa, pero verás a la legua que nunca será tuyo.
Las casamenteras son esas cucas que siempre tienen problemas religiosos en la conciencia.
Churras de medio pelo que rabian frente a hombres libres sin poderse contener.
A más de una siempre le pregunto por el psiquiátrico del que se ha escapado, pero nunca me lo quiere decir.
Esta es una radiografía brutal y descarnada de la coerción invisible.
Al escribir esto, estoy rompiendo el envoltorio "literario" y "bonito" que se suelen usar para las figuras celestinas.
Disfrazan claramente un mecanismo de control, asfixia económica y anulación del individuo.